I-Screamer
Posteador compulsivo
Estamos sometidos a cometer un mismo error, al menos dos veces. Sometidos por reglas físicas y de razonamiento, existe algo que nos hace olvidar que existe hay algo mágico con la vida.
Cuando vi a mi familia, no era la misma familia con la que había pasado tantos años, era diferente. Ya no me saludaban con la misma amabilidad, ya no me sonreían.
Era diferente.
Mis amigos dejaron de contarme sus vidas, aparentemente demasiado tormentosas como para ser comentadas sin arruinar el día ajeno. Porque así son las cosas, pensamos que nuestros tormentos afectaran a los demas sin notar que los lastimamos de todas formas. Estas preocupaciones no son naturales, son fabricadas por algo mas profundo, menos obvio.
Y luego solo estamos solos. Como si alguien lo hubiera planeado. Como si el mundo girara alrededor de nosotros sin formar parte de nuestras vidas, como un demonio persiguiéndonos en nuestros sueños.
¿Es antinatural sentir que lo natural esta destinado a colapsar?
Encontré a un señor, ya anciano. Me pedía que lo ayudara. "¿Ayudar a que?" "A morir".
No quería ayudar a alguien a morir, después de todo, no es lo correcto. Pero el anciano no escuchaba. Me dijo que no le veia sentido a vivir en un mundo atormentado por su propia sombra, un mundo tan envuelto en su propio odio, que no podía salir.
No importaba, por mas deacuerdo que estuviera, no importaba, el no podía morir, nadie debía morir. Menos en mis manos.
Me dijo que ya no soportaba su pasado, o su futuro. Que todo le aterrorizaba.
Algo cae en mi cabeza.
Y cuando desperté, tenia una esposa y un hijo.
No recordaba nada de esto, pero dada la situación, aparenté que lo recordaba todo. Rellenando el enorme hueco entre ser un joven y tener una familia.
Cada detalle, parecía solo ser un resultado de un origen mas simple. Los pequeños besos, las dulces mañanas. Las largas discusiones, el odio. Todo tenia un sentido, y al mismo tiempo estaba fuera de lugar. ¿A donde se va el amor cuando se desvanece de los ojos?
Algo cae en mi cabeza.
Y ahora estoy solo, y triste. Todo siempre lleva a estar solo y a sentirse incomprendido. En hacerse comprender es donde la vida se vuelve interesante. O al menos eso dicen. Aun veo a mi hijo, con sus sueños y ambiciones. Me duele imaginar que pasaría si esa llama en sus ojos desapareciera. Me duele pensar lo que el tiempo haga con el.
Me duele pensar que el ha crecido y yo no recuerdo nada. Solo lo imagino, como si leyera solo un capitulo de un gran libro y a partir de este me imaginara el resto.
Algo cae en mi cabeza.
El golpe me lleva a ser el anciano, al que estaba convenciendo de no morir hace unos minutos.
Y ahora lo entiendo todo.
Vivimos en solo un día real, durante el cual recordamos memorias falsas de nosotros viviendo muchos otros días.
El tiempo no nos afecta, solo es parte de una mayor visión. Se nos dice que el tiempo y espacio juntos crean situaciones que nos vemos obligados a lidiar, como el guión de una obra de teatro. Pero el tiempo no existe realmente. Todo lo que vivimos ayer o mañana, es el ahora. A partir del cual creamos nuestra vida. En nuestras manos siempre ha estado el resultado de nuestras acciones, para bien o para mal, cual sea el punto de vista.
Le digo al joven frente de mi que tiene razón, que no tengo que morir. Que hay algo por lo cual vivir. El aun tiene mucho que aprender.
Regreso con mi familia, y con esta nueva idea de vida todos se ven mas sonrientes. Mi hijo ya es mayor y me recuerda mucho a mi.
Solo hay una cosa que me parece extraña.
"Hijo, ¿Tus ojos siempre han sido verdes?"
"Si"
"Curioso, recordaba que eran marrones"
---
Intentando escribir una historia de este estilo, aquí solo escribí un monton de ideas sobre como podría escribirlo, me sirve mucho para escribir la historia "real".
Y si, intento que sea surrealista.
Cuando vi a mi familia, no era la misma familia con la que había pasado tantos años, era diferente. Ya no me saludaban con la misma amabilidad, ya no me sonreían.
Era diferente.
Mis amigos dejaron de contarme sus vidas, aparentemente demasiado tormentosas como para ser comentadas sin arruinar el día ajeno. Porque así son las cosas, pensamos que nuestros tormentos afectaran a los demas sin notar que los lastimamos de todas formas. Estas preocupaciones no son naturales, son fabricadas por algo mas profundo, menos obvio.
Y luego solo estamos solos. Como si alguien lo hubiera planeado. Como si el mundo girara alrededor de nosotros sin formar parte de nuestras vidas, como un demonio persiguiéndonos en nuestros sueños.
¿Es antinatural sentir que lo natural esta destinado a colapsar?
Encontré a un señor, ya anciano. Me pedía que lo ayudara. "¿Ayudar a que?" "A morir".
No quería ayudar a alguien a morir, después de todo, no es lo correcto. Pero el anciano no escuchaba. Me dijo que no le veia sentido a vivir en un mundo atormentado por su propia sombra, un mundo tan envuelto en su propio odio, que no podía salir.
No importaba, por mas deacuerdo que estuviera, no importaba, el no podía morir, nadie debía morir. Menos en mis manos.
Me dijo que ya no soportaba su pasado, o su futuro. Que todo le aterrorizaba.
Algo cae en mi cabeza.
Y cuando desperté, tenia una esposa y un hijo.
No recordaba nada de esto, pero dada la situación, aparenté que lo recordaba todo. Rellenando el enorme hueco entre ser un joven y tener una familia.
Cada detalle, parecía solo ser un resultado de un origen mas simple. Los pequeños besos, las dulces mañanas. Las largas discusiones, el odio. Todo tenia un sentido, y al mismo tiempo estaba fuera de lugar. ¿A donde se va el amor cuando se desvanece de los ojos?
Algo cae en mi cabeza.
Y ahora estoy solo, y triste. Todo siempre lleva a estar solo y a sentirse incomprendido. En hacerse comprender es donde la vida se vuelve interesante. O al menos eso dicen. Aun veo a mi hijo, con sus sueños y ambiciones. Me duele imaginar que pasaría si esa llama en sus ojos desapareciera. Me duele pensar lo que el tiempo haga con el.
Me duele pensar que el ha crecido y yo no recuerdo nada. Solo lo imagino, como si leyera solo un capitulo de un gran libro y a partir de este me imaginara el resto.
Algo cae en mi cabeza.
El golpe me lleva a ser el anciano, al que estaba convenciendo de no morir hace unos minutos.
Y ahora lo entiendo todo.
Vivimos en solo un día real, durante el cual recordamos memorias falsas de nosotros viviendo muchos otros días.
El tiempo no nos afecta, solo es parte de una mayor visión. Se nos dice que el tiempo y espacio juntos crean situaciones que nos vemos obligados a lidiar, como el guión de una obra de teatro. Pero el tiempo no existe realmente. Todo lo que vivimos ayer o mañana, es el ahora. A partir del cual creamos nuestra vida. En nuestras manos siempre ha estado el resultado de nuestras acciones, para bien o para mal, cual sea el punto de vista.
Le digo al joven frente de mi que tiene razón, que no tengo que morir. Que hay algo por lo cual vivir. El aun tiene mucho que aprender.
Regreso con mi familia, y con esta nueva idea de vida todos se ven mas sonrientes. Mi hijo ya es mayor y me recuerda mucho a mi.
Solo hay una cosa que me parece extraña.
"Hijo, ¿Tus ojos siempre han sido verdes?"
"Si"
"Curioso, recordaba que eran marrones"
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Intentando escribir una historia de este estilo, aquí solo escribí un monton de ideas sobre como podría escribirlo, me sirve mucho para escribir la historia "real".
Y si, intento que sea surrealista.